El motivo: la acusación de traición al Partido Liberal Radical Auténtico. Según denuncian los propios dirigentes y bases del partido en Bella Vista, Maura Alfonso jugó a dos puntas durante toda la campaña.
Mientras vestía la camiseta liberal, se negó a pedir votos para Vilma Sánchez, la candidata oficial del PLRA a la intendencia, y habría operado por debajo para favorecer al oficialismo colorado.
Los liberales no perdonaron.
En los pasillos y en las redes ya lo decían: "Con la camiseta del partido pero trabajando para el otro lado". Ayer, en el cuarto oscuro, se lo cobraron.
Maura pagó caro su jugada. Quiso quedar bien con todos y se quedó sin nada.
Bella Vista Norte le dijo NO a los transfugas.



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