Puigdemont llevaba cuatro años bajo una orden de arresto judicial española por organizar un referéndum ilegal sobre la independencia de Cataluña. Como presidente regional, incluso declaró -y luego suspendió- la separación de la comunidad autónoma del resto de España, un gesto nunca reconocido legalmente.

Considerado fugitivo, el líder separatista huyó a Bélgica en 2017 y fue elegido eurodiputado en 2019.

Sin embargo, su inmunidad fue suspendida a finales de julio por el Parlamento Europeo.