El propio comandante fue quien pagó de su bolsillo para que el agente no tenga que preocuparse en comprar otro móvil.

Los destrozos que se produjeron en el centro de Asunción con la movilización de indígenas y campesinos la semana pasada afectaron a varios ciudadanos que trabajan en la capital. Uno de los autos quemados por los manifestantes pertenecía a un suboficial oriundo de Caaguazú.

El policía había contado que recién pagó la mitad del total de las cuotas de su automóvil cuando ocurrió la violenta protesta en las inmediaciones del Congreso.

Centurión perdió un vehículo azul, pero se ganó uno idéntico, pero de color gris.