El magistrado debe hacer respetar el proceso y las sanciones son la vía”. Enfatizó que muchos abogados denostan contra fiscales y jueces con el fin de que se aparten de la causa. “Justamente, las sanciones sirven para que eso no ocurra”, resaltó.

“En un país serio no se puede elegir a los jueces o tratar de buscar jueces a medida. Lo que se quiere con las sanciones es que no se utilicen dichos ofensivos o irrespetuosos hacia la Magistratura o las partes, con el fin de que los jueces se aparten, como ya hubo casos”, manifestó el magistrado. Añadió que se persiguen dos cuestiones: el respeto a las partes y a la Magistratura; y que las opiniones sean dentro del marco del respeto. “El juez debe ser imparcial y hacer respetar el proceso”.

-El juzgado a su cargo dictó varias resoluciones aplicando sanciones a abogados e incluso a procesados sospechados de formar parte de organizaciones criminales ¿Qué no puede decir al respecto?

“Bueno, en realidad entrando en el ámbito de sanción, es una obligación que tiene el magistrado de sancionar a fin de que se pueda reencauzar el proceso hacia lo que debe ser, con el respeto del principio de legalidad y del proceso; evidentemente sin interferir en el trabajo del defensor, que lo está haciendo bien. Entonces, esas sanciones son necesarias, son obligatorias. Nosotros somos pasibles de ser sancionados si no lo hacemos; eso es lo que se dictó desde la máxima instancia. Entonces, yo creo que esa es una cuestión que va a tener su etapa, en el sentido de que los abogados y las partes van a tener que ir acostumbrándose a esas sanciones, si es que realizan recusaciones infundadas o aseveraciones indecorosas y ese tipo de cosas, lo cual en cualquier país serio es así. El magistrado debe hacer respetar el proceso y las sanciones son las vías para hacerlas”.

-¿Qué opinión le merece la postura de los abogados que sostienen que se limita el ejercicio de la defensa con este tipo de sanciones, sobre todo multa?

“Yo creo que en realidad muchas de las personas que opinan no leyeron la resolución (caso del abogado Oscar Tuma), sino que ya opinan sobre posiciones personales de ciertos abogados. Al leer la resolución uno se va a dar cuenta que jamás esta magistratura quiere coartar la libertad de expresión, ni la posibilidad que tienen las partes de hablar de lo que pasa en el proceso. Lo que aquí se persigue son dos cuestiones: una es el respeto a todas las partes y a la Magistratura en sí; y también que las opiniones sean dentro del marco del respeto. Además de eso, tenemos que tener en cuenta de que muchas veces muchos abogados ─no estoy hablando de una causa en particular, sino de que de la experiencia en sí─ denostan contra de fiscales o jueces con el solo fin de que el juez o el fiscal se aparte de la causa, entonces, justamente las sanciones son para que esas cuestiones no ocurran. Evidentemente, en un país serio no se puede elegir a los jueces o tratar de buscar jueces a medida. Entonces, lo que aquí se percibe justamente que no se utilicen dichos ofensivos o irrespeto a la Magistratura o a las partes, con el fin de que los jueces se aparten, como hubo casos ya”.

-Con este tipo de posturas, de afirmaciones, recusaciones o reiteradas recusaciones, entonces, ¿usted cree que lo que se busca es encontrar un juez a medida o dilatar el proceso?

“Son hipótesis que podríamos sacar utilizando el sentido común, porque evidentemente la recusación es justamente la solicitud del apartamento del magistrado. Entonces, en eso es en lo que no tenemos que caer, el juez debe ser imparcial y debe hacer respetar el proceso. Ese es uno de los deberes de la Magistratura”.

-Desde su punto de vista entonces, de hecho, que evidentemente al mirar ese ejercicio de la defensa tiene sus límites, al igual que cualquier otro tipo de actividad, por eso es que está digamos establecido claramente el ejercicio abusivo del derecho. Entonces, ¿cómo ve usted, se abusa mucho de ese ejercicio o cómo lo ve?

“Si yo creo que es una, no voy a generalizar ahí muy buenos profesionales que realmente realizan trabajos técnicos jurídicos dentro de las causas y evidentemente hay otros que tratan de buscar otros mecanismos donde están abusando del derecho y usando pretextos diversos en realidad, como que se crea un tipo de indefensión al realizar sanciones y lo cual no es cierto. Evidentemente, todo está reglado dentro, tanto del actuar del juez, del fiscal y también de los abogados”.

-Desde ese punto de vista, ¿usted cree, atendiendo la experiencia, las sanciones aplicadas se deberían extender más dentro del Poder Judicial?

“Bueno, en realidad cada uno tiene a su conciencia como contralor y evidentemente maneja su juzgado como cree que es la mejor manera; para mí evidentemente las sanciones van a seguir saliendo por lo menos desde este Juzgado, siempre que se litigue con mala fe o temeridad. Esa es una posición ya personal tomada desde el comienzo, desde el día 1; recordemos que hubo causas que todavía ni siquiera pudimos dictar ninguna providencia y ya se realizaban recusaciones. Entonces, yo creo que tenemos que conseguir una madurez profesional e intelectual por parte de todo el sistema de justicia y evidentemente las sanciones no son buenas, tampoco nos gusta hacerlas, pero muchas veces son necesarias”.

-¿Usted cree que con esas sanciones realmente se endereza o se habilita o se allana para que el proceso corra?

“Yo creo que sí, evidentemente tenemos que entender que las sanciones tienen varias repercusiones, tienen la anotación en la foja del profesional, además de eso es obligación de mandar a la Superintendencia de la Corte, el cual realiza un proceso, de vuelta. Yo creo que también, dando una opinión externa, hubo decisiones por parte de la Corte en cuanto a las sanciones que ellos mismos establecieron contra algunos profesionales y evidentemente es necesario. Yo creo que vamos a tener que seguir sancionando mientras se siga litigando con mala fe”.

El Observador