La decisión, que entró en vigor de inmediato tras su anuncio en la red social Truth Social, busca presionar a ambos países para que refuercen el control migratorio en sus fronteras, según la Casa Blanca.

La decisión de Trump se enmarca en su promesa de campaña de endurecer las políticas migratorias y comerciales. En su publicación en Truth Social, el presidente afirmó que los aranceles son una respuesta a la “falta de cooperación” de México y Canadá en el control de flujos migratorios hacia EE. UU. Sin embargo, analistas advierten que la medida podría violar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que regula el comercio en la región desde 2020.

Organizaciones empresariales, como la Cámara de Comercio de EE. UU., alertaron sobre el riesgo de una “guerra comercial” que podría disparar los precios y afectar las cadenas de suministro. “Los aranceles no solo perjudican a México y Canadá, sino también a los consumidores estadounidenses, que pagarán más por todo, desde aguacates hasta automóviles”, indicó un portavoz.

En México, los sectores más vulnerables incluyen la industria automotriz, que representa el 35% de las exportaciones, y la agricultura, con productos como el aguacate y el tomate bajo amenaza. En Canadá, la industria del petróleo y el gas, así como la manufactura, enfrentan pérdidas millonarias. Ambos países han señalado que buscarán negociar exenciones, pero la postura de Trump, quien ha prometido mantener los aranceles hasta ver “resultados concretos” en migración, sugiere un camino difícil.

Congresistas demócratas y algunos republicanos de estados fronterizos, como Texas y Arizona, han advertido que los aranceles podrían dañar la economía local y las relaciones diplomáticas. “Es una política impulsiva que ignora los beneficios del comercio regional”, señaló el senador demócrata Mark Kelly.

Mientras las negociaciones avanzan, los mercados financieros han reaccionado con caídas en las bolsas de México y Canadá, y el dólar se fortaleció frente al peso y al dólar canadiense. La incertidumbre reina en la región, con el riesgo de que los aranceles marquen el inicio de una nueva era de tensiones comerciales en América del Norte.