Para cualquier empresario especializado en el rubro ferroviario, el llamado a licitación para el proyecto de tren de cercanías impulsado por el Gobierno de Santiago Peña arroja un manto de dudas en cuanto a las inversiones privadas que se esperan, ya que podría arriesgar la iniciativa por segunda vez tras el fracaso del acuerdo inicial con Corea del Sur.

Los representantes de las empresas argentinas, francesas y alemanas interesadas en el tren que se acercaron a las oficinas de Ferrocarriles del Paraguay (Fepasa) a conversar con su presidente, Facundo Salinas, aseguraron que existe un desconocimiento absoluto sobre aspectos básicos. Por el momento no hay información suficiente sobre cómo se va a cerrar la estructuración financiera de las obras en relación con las inversiones es decir, si vendrá del sector privado o del Estado- y el diseño del pliego de bases y condiciones.

La falta de reglas claras pueden hacer naufragar el negocio. "Lo peor de todo es que el propio Salinas afirmó que no tenía mucho conocimiento del tema a las empresas privadas. Hoy no se sabe qué ni cómo se va a poder hacer", dijo a LPO un empresario del sector ferroviario en contacto con las compañías interesadas.

Facundo Salinas.

Facundo Salinas.

Agencia IP

 

De acuerdo a estimaciones del sector privado, en un primera etapa, la ejecución de la obras obligaría a desembolsar unos US$ 450 millones por lo bajo, en caso de que el proyecto tenga el mismo techo que el presupuesto anterior, es decir,  US$ 600 millones, mientras el Estado se haría cargo del 30% del costo total, unos US$ 150 millones. En este último punto las firmas admiten que el proyecto va a ciegas porque se desconoce cuánto pagará el Estado mensualmente, ya que el negocio del transporte de pasajeros no es rentable.

Sobre los costos, Peña tendrá que definir los montos con el Ministerio de Economía y Finanzas al momento de la licitación. Se espera que la empresa adjudicada tenga una subconcesión de 35 años, aunque antes deberá acordar con sus respectivos fondos de financiación. Desde Fepasa sostienen que el repago de la deuda se realizará a través del ingreso de tarifas, la explotación de la franja de dominio y los aportes del Gobierno.

"No solo se desconoce cuánto es lo que va a pagar el Estado, sino que no existen reglas claras para participar. Lo peor de todo es que el propio Facundo Salinas, y esto lo confirman los privados, afirma sin titubeos que desconoce los detalles del proyecto de negocio. Existen muchas dudas y no sabemos cómo se avanzará", se quejó un referente del sector privado.

No solo se desconoce cuánto es lo que va a pagar el Estado, sino que no existen reglas claras para participar. Lo peor de todo es que el propio Facundo Salinas, y esto lo confirman los privados, afirma sin titubeos que desconoce los detalles del proyecto de negocio. Existen muchas dudas y no sabemos cómo se avanzará

De acuerdo al decreto del Ejecutivo establece que los contratos de subconcesión podrán contemplar diversas formas de pago de retribución del subconcesionario como pagos de inversión, pagos por disponibilidad o pagos por función al número de usuarios, derecho de explotación o aprovechamiento, como otros mecanismos, todo de acuerdo al contrato.

Carlos Fernández Valdovinos y Santiago Peña. 

Carlos Fernández Valdovinos y Santiago Peña. 

Estos pagos serán administrados por medio de un fideicomiso a cargo de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), que realizará los pagos en base a los desembolsos públicos a través del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, que tendrá la tarea de garantizar que los fondos sean los suficientes como para atender los compromisos.

Tanto Peña como la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, apuestan por una Alianza Público-Privada (APP), pero ese modelo sería inviable de aplicar en el ámbito ferroviario. Sin embargo, el nivel de hermetismo en torno al tema ya empieza a provocar incertidumbre entre los futuros accionistas.

Las negociaciones con Corea del Sur fracasaron luego de que Peña diera su voto a Arabia Saudita para la Expo 2030. Los coreanos habían prometido invertir US$ 500 millones, a una tasa anual del 1% durante el plazo de 35 años, con 7 años de gracia para el Gobierno. El tramo inicial contemplaba unir Ypacaraí con Asunción, pero ahora el Gobierno pretende que sea Luque-Asunción, en una primera parte, y luego ampliar el trayecto hasta Ypacaraí. El proyecto original tenía 23 paradas y 7 estaciones.

LPO