El nuevo esquema arancelario impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, que incluye un recargo del 10% a las importaciones desde varios países, también alcanza a Paraguay. Sin embargo, desde la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC) aseguraron que el país está entre los menos afectados por esta medida, aunque reconocen que seguirán de cerca la evolución de las exportaciones hacia el mercado norteamericano.
La aplicación del nuevo arancel generó una inquietud lógica inicial, ya que uno de los sectores que podría verse perjudicado es el de la carne bovina, uno de los productos estrella de exportación. A pesar del anuncio de Trump, los frigoríficos paraguayos relativizaron el efecto inmediato del recargo, ya que se trata de un aumento moderado, sobre todo si se lo compara con otros países de la región, como Brasil, donde llega al 50%.
"Sí, este anuncio se dio hace unos meses, pero los incrementos más severos, como el 50% para Brasil y otros países, fueron comunicados recién esta semana", explicó a LPO Daniel Burt, gerente general de la CPC. "Paraguay está en el grupo de países que tuvo el aumento mínimo de aranceles por ahora, por lo que no es motivo de alarma inmediata", agregó.
Donald Trump.
El vocero de la cámara remarcó que si bien se mantiene la cautela, los envíos a Estados Unidos no se detendrán. "Vamos a seguir con atención cómo se comporta el mercado y qué repercusión real puede tener este arancel en el volumen y ritmo de nuestras exportaciones", sostuvo Burt.
Actualmente, el mercado estadounidense representa un nicho atractivo para cortes premium, si bien no es el principal destino de la carne paraguaya. El sector frigorífico local estuvo buscando diversificar sus mercados en los últimos años tras fortalecer su presencia en países como Chile, Taiwán e Israel.
Paraguay está en el grupo de países que tuvo el aumento mínimo de aranceles por ahora, por lo que no es motivo de alarma inmediata
Esta estrategia permite amortiguar los posibles efectos adversos de decisiones comerciales unilaterales, como la adoptada por Trump, que busca proteger la industria cárnica estadounidense con barreras arancelarias. A pesar del nuevo escenario, la CAC insiste en que Paraguay puede adaptarse con relativa facilidad a un escenario menos favorable.
En ese sentido, el gremio ratificó su intención de mantener diálogo constante con autoridades y empresas exportadoras para garantizar que el país mantenga competitividad en uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional. Los productores podrían vender a EEUU a un costo más barato que la carne brasileña, aunque lo cierto es que el mercado norteamericano podría intensificar la competencia entre los socios del Mercosur.
LPO



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