La puja por la dupla presidencial y los primeros lugares en la lista al Senado para 2028 enfrenta a senadores, ministros de Santiago Peña y a los 15 gobernadores que, en un gesto de lealtad "corporativa" de cara a las municipales, presionan al vicepresidente Pedro Alliana para copar los espacios de poder, algo que genera recelo entre figuras de peso del comando político de Honor Colorado y del movimiento.
En las filas del cartismo reconocen que la movida de los gobernadores fue apresurada, aunque legítima. Sin embargo, el compañero de fórmula de Alliana debería tener un perfil potente y con arrastre nacional, deslizan dentro del Congreso y de la mesa chica donde manda Horacio Cartes, y no un liderazgo meramente regional que fuera de su departamento apenas sea identificado por el electorado.
La propuesta impulsada desde el Consejo de Gobernadores, liderado por César "Cesarito" Sosa (Guairá) y Marcelo Soto (Caaguazú), plantea que la lista de senadores esté integrada por los 15 jefes departamentales y que la dupla presidencial surja del propio grupo.
Como parte de las maniobras de presión sobre el comando político, el gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón, visitó a Cartes para insistirle en que una figura como Alliana debe ser respaldada por uno de los suyos. Su argumento es que hoy los jefes departamentales encabezan cualquier medición electoral.
Horacio Cartes.
LPOLucas Núñez
No obstante, la postura predominante dentro del comando es la de "no anticipar" definiciones y apostar a un dirigente con arrastre a lo largo y ancho del país, capaz de apuntalar la candidatura de Alliana, quien aún no logra despegar en las encuestas ni consolidar equipos a nivel nacional.
Como antecedente reciente, el cartismo apostó por gobernadores para las presidenciales. En 2013, la estrategia le funcionó a Cartes, que eligió al entonces gobernador de Itapúa, Juan Afara, y ganó las elecciones desde la llanura. En cambio, en 2017, Peña eligió al gobernador itapuense Luis Gneiting en su primer intento presidencial, que terminó en una derrota frente a Mario Abdo Benítez y Hugo Velázquez.
A Cartes no se lo amenaza ni se lo presiona. Fue un error intentar dejar de lado a otras figuras. Los gobernadores están altaneros porque manejan muchos recursos
"A Cartes no se lo amenaza ni se lo presiona. Fue un error intentar dejar de lado a otras figuras. Además, se abre el paraguas a una posible fuga si no se cumplen las promesas. Los gobernadores están altaneros porque manejan muchos recursos", dijo a LPO un senador colorado. La pulseada por la chapa levanta rencores, pases de factura y acusaciones varias.
Víctor Hugo Fornerón.
Las primeras advertencias surgieron desde Concepción, donde dirigentes que allí mandan ya deslizan la posibilidad de abandonar Honor Colorado si no se respetan los compromisos. Desde el entorno del presidente sostienen que hay que generar "ilusión" en el electorado o no se va a ganar dentro de dos años.
"¿De qué sirve que un gobernador integre la dupla si solo aporta su caudal regional? Puede ser conocido en su departamento, pero no fuera de él. Se necesita alguien que pese a nivel país", señaló a este medio un alto funcionario del gabinete.
En Honor Colorado admiten que "todavía va a correr mucha agua bajo el puente" y que, como siempre, la última palabra la tendrá el líder del movimiento. Lo cierto es que en octubre la ANR se juega un partido importante antes del test del 2028, y los gobernadores serán una pieza crucial.



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