El regreso de los Knicks a la final de conferencia, que se había hecho esperar desde 2000, viró de fiesta a pesadilla en los últimos dos minutos y 40 segundos de partido, cuando dejaron escapar una ventaja de 14 puntos.

Una sucesión de triples de Aaron Nesmith (30 puntos) y una canasta imposible sobre la bocina de Tyrese Haliburton (31), tras la que emuló un icónico gesto de Reggie Miller, enviaron el partido a la prórroga, en la que Indiana certificó este duro golpe a las ilusiones neoyorquinas.

"Hay que reconocerles que cerraron el partido como llevan haciendo en todos los playoffs. Nosotros no estuvimos bien", reconoció Jalen Brunson, figura local y máximo anotador de la noche con 43 puntos.

"Hemos jugado muchos partidos en los que parecía que el otro equipo tenía el control", dijo por su parte Haliburton. "Pero no se acaba hasta que se acaba, hasta que (el reloj) llega a cero. Es una gran victoria".

Tras eliminar a los Cleveland Cavaliers, primer sembrado del Este, los Pacers mandan ahora en la final del Este por un global de 1-0 y siguen confirmándose como el equipo revelación de estos playoffs.

En la final del Oeste, los Oklahoma City Thunder dominan 1-0 a los Minnesota Timberwolves.