Los gremios de trabajadores de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) manifestaron un firme rechazo al proyecto de ley que pretende anexar el Viceministerio de Minas y Energía al Ministerio de Industria y Comercio (MIC). 

"Estamos dispuestos a salir a las calles a defender el patrimonio del pueblo paraguayo, el bien más preciado que tenemos hoy, que es la energía eléctrica. Necesitamos una ANDE fuerte, bien consolidada, como ente autárquico", apuntó Aníbal Sánchez, presidente de la Unión de Ingenieros de la ANDE.

La propuesta busca reorganizar la estructura del Poder Ejecutivo y centralizar en una sola entidad la gestión de sectores clave para la economía. El estudio del proyecto fue postergado en Diputados y en teoría sería tratado la próxima semana.

Los sindicatos de la ANDE advierten que esta iniciativa pondría en riesgo la autonomía técnica, administrativa y financiera de la institución, que hasta ahora funciona como un ente con independencia operativa para planificar y ejecutar proyectos eléctricos en todo el país.

La absorción del Viceministerio de Minas y Energía en un "superministerio" generaría un esquema más burocrático, dificultando la toma de decisiones en áreas estratégicas como la distribución y la infraestructura energética. Además, también hay temor de otorgar "superpoderes" al ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez.

Estamos dispuestos a salir a las calles a defender el patrimonio del pueblo paraguayo, el bien más preciado que tenemos hoy, que es la energía eléctrica. Necesitamos una ANDE fuerte, bien consolidada, como ente autárquico

Los representantes gremiales remarcaron que la ANDE ya enfrenta desafíos presupuestarios significativos, dependiendo cada año de la autorización del Ministerio de Economía y Finanzas para defender sus recursos y garantizar la ejecución de obras de gran escala.

Javier Gimenez, ministro de Comercio e Industria.

Javier Gimenez, ministro de Comercio e Industria.

Para los trabajadores de la ANDE, sumar otro nivel de supervisión política y administrativa complicaría la obtención de financiamiento, atrasaría proyectos de inversión y debilitaría la capacidad de respuesta ante el crecimiento de la demanda eléctrica. 

La absorción del Viceministerio de Minas y Energía en un "superministerio" generaría un esquema más burocrático, dificultando la toma de decisiones en áreas estratégicas como la distribución y la infraestructura energética

Los sindicatos instan a las autoridades a abrir un espacio de diálogo con los trabajadores y los actores del sector antes de avanzar con la propuesta. Consideran que cualquier reforma debe priorizar la eficiencia del sistema eléctrico y preservar la capacidad de la ANDE de planificar con autonomía los proyectos de transmisión, distribución y generación.

El principal temor es a una eventual privatización de la estatal, una intención considerada por distintos gobiernos, sobre todo cuando se dan falencias en el servicio, como los ya recurrentes cortes durante el verano. Sin embargo, las propuestas en ese sentido siempre chocaron con el rechazo de los sindicatos y nunca prosperaron.

El MIC es una de las instituciones incluidas en el paquete de reformas, pero tuvo la potestad de remitir un proyecto de ley para pasar a controlar el Viceministerio de Minas y Energía y la Secretaría Nacional de Turismo. Varios gremios están en contra de la propuesta y ahora se debe esperar la decisión de Diputados.