Una de las manifestantes tuvo que ser llevada al hospital debido a la reacción alérgica que le provocó el gas pimienta.
Entre las restricciones que han impuesto a la sociedad afgana, destacan la prohibición de protestas, ha impedido que empleadas del sector público vuelvan a sus puestos de trabajo y muchas escuelas aún no se han reabierto para las niñas. También se han prohibido los viajes de larga distancia para mujeres no acompañadas por un familiar varón.



COMENTARIOS