Miriam Orrego, secretaria general del Sindicato de Guardiacárceles de Tacumbú, dijo que desde que empezaron las restricciones por la pandemia del Covid-19 se vive un ambiente de constante fricción, lo que hace que el detonante para un motín pueda ser cualquiera.

Recordó que en la jornada de ayer quedaron unos 18 guardias como rehenes de los internos, y uno de ellos resultó más afectado por gases lacrimógenos. “Necesitamos el apoyo de las autoridades, no solamente el apoyo de la ministra de Justicia, en cuanto a dotar de mayor capacidad económica para el ministerio, porque este Ministerio de Justicia está desenvolviéndose con una precariedad económica insoslayable”, aseguró Orrego.