La organización sindical Verdi había hecho un llamamiento a la huelga "para aumentar la presión" sobre la dirección, a la que exige una subida salarial de un 9,5%. La negociadora Christine Behle, que es vicepresidenta de Verdi y vicepresidenta del Consejo de Supervisión de Lufthansa, justifica esta demanda con la sobrecarga de trabajo, la elevada inflación y el sacrificio salarial durante tres años de pandemia. La huelga del miércoles afectará a los aproximadamente 20.000 empleados de tierra, sobre todo a los de mantenimiento, pero también a los operadores de vehículos de remolque de aeronaves, esenciales para el buen funcionamiento del aeropuerto.
El paro repercutirá en el tráfico aéreo durante varios días. Este martes ya se cancelaron unos 45 vuelos de larga distancia en Alemania. En total, unos 7.500 pasajeros procedentes de Asia, Estados Unidos y Latinoamérica no pudieron embarcar en sus vuelos a Alemania como estaba previsto, especificó Lufthansa. Además, la compañía espera que se puedan producir también cancelaciones y retrasos ocasionales el jueves y el viernes.
El miembro de la junta directiva Harry Hohmeister criticó duramente al sindicato de servicios Verdi en el periódico "Bild": "El sindicato está destruyendo los sueños de las vacaciones con su huelga durante la temporada alta de viajes. Esto es extremadamente amargo y frustrante".
Lufthansa ya ha tenido que cancelar unos 6.000 vuelos este verano, a lo que se le han sumado largas colas en los aeropuertos y una serie de cancelaciones debido a la escasez de personal.
ies (efe, afp, tagesschau)



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