El mismo está procesado por lesión del derecho a la comunicación y la imagen por presumiblemente filtrar contenido sexual sin consentimiento, en el caso derivado del operativo Duck Sex Games.

En la otra causa, Montanaro fue imputado por supuesta coacción por presuntamente tramar todo un plan con el fin de amedrentar a la fiscal Ruth Benítez y de ese modo "torcer el hilo investigativo" en la investigación en su contra.