En rueda de prensa tras reunirse con el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, el presidente brasileño dijo: "Rusia no quiere parar, Ucrania no quiere parar, vamos a tener que encontrar un grupo de países que puedan generar una relación de confianza. La idea es que pare la guerra, se sienten a negociar y conversen", insistió el líder brasileño.

De esta forma, el presidente brasileño, criticado por recientes declaraciones sobre la guerra de Ucrania, reafirmó su negativa a "participar" en ese conflicto y su voluntad de contribuir a buscar una paz "negociada" entre Kiev y Moscú.

"Al mismo tiempo que mi gobierno condena la violación de la integridad territorial de Ucrania, defiende una solución política negociada del conflicto", declaró Lula a periodistas en Lisboa. "Brasil no quiere participar en la guerra, Brasil quiere construir la paz", agregó.

Como respuesta a las últimas declaraciones de Lula, el mandatario portugués Marcelo Rebelo de Sousa afirmó que "el presidente Lula considera que el camino hacia una paz justa y duradera supone priorizar la vía de la negociación", pero Portugal "sostiene que un eventual camino hacia la paz supone el previo derecho de Ucrania a reaccionar a la invasión, recuperando lo que pueda o quiera recuperar (...) de su integridad territorial", afirmó. Y eso se debe a "una cuestión de principio, que es el de no beneficiar al infractor", recalcó.

Lula ya fue apuntado con el dedo por Estados Unidos cuando en su reciente viaje a Chinainstó a Estados Unidos a dejar de "alentar la guerra" en Ucrania y pidió a la Unión Europea (UE), aliada de Kiev, "comenzar a hablar de paz". Estados Unidos no tardó en acusar a Lula de "hacerse eco de la propaganda rusa y china, sin tener en cuenta los hechos".

mn (efe, afp)