En ese sentido, Bolsonaro participó de grandes eventos católicos en los últimos días, como la celebración de Nossa Senhora da Aparecida, patrona del Brasil. Muchos opinan que no fue buena estrategia, ya que recibió criticas de los sacerdotes.
Lula por su parte, no tiene mucho acceso a los pastores y líderes evangélicos, pero intenta aproximarse mediante pronunciamientos, prometiendo respetar la libertad religiosa en caso de ser electo.
Con relación a las encuestas, para esta segunda vuelta, prevista para el 30 de octubre, el periodista dijo que Lula sigue con una ventaja de 5 puntos. Sin embargo, esa diferencia puede cambiar en cualquier momento con los debates.



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