El evento reunió a cocineros locales como el “tío Rolo” y visitantes internacionales, ofreciendo platos típicos como costilla de cerdo, chorizo misionero y guiso carretero, todo por 40.000 guaraníes.

Además de la gastronomía, hubo presentaciones artísticas continuas y un ambiente festivo que celebró la identidad cultural luqueña en familia.