"En este islamismo radical (...) hay una pretendida voluntad de romper las leyes de la República y crear un orden paralelo de otros valores, para desarrollar otra organización de la sociedad", dijo el presidente francés, que ha ido endureciendo su discurso contra los radicales islámicos.

Macron citó como ejemplos de esta radicalización la "desescolarización de los niños", el "adoctrinamiento" y "la negación de nuestros principios, como la igualdad entre hombres y mujeres".