El presidente de Francia suele recibir entre 1.000 y 1.500 cartas y correos electrónicos al día. Toda la correspondencia es supervisada por un equipo de unas 70 personas, pero una de ellas nos llamó la atención. Dentro había un trozo de dedo.

Según una fuente cercana al caso, escuchada por la agencia AFP, se cree que el propio remitente, que padece problemas psiquiátricos, se ha automutilado.

Hasta el momento, la presidencia francesa no se ha pronunciado oficialmente sobre el caso.