La medida se adoptó ante la presunta emisión de efluentes y grasería en el arroyo Cañada del Carmen sin contar con documentación actualizada, lo que provocó la detención temporal de las actividades en dicho frigorífico.

El Mades realizó dos inspecciones en noviembre y diciembre tras denuncias sobre la presencia de desechos industriales en el mencionado afluente. Los informes fueron remitidos al Juzgado de Instrucción, que recomendó la inhabilitación mientras se investiga una posible infracción ambiental.

La planta frigorífica habría estado operando con un sistema de tratamiento de efluentes y grasería sin los permisos vigentes, según constató el Ministerio. Con la suspensión se busca garantizar la pesquisa ante un eventual incumplimiento normativo.