En un operativo realizado el pasado sábado, agentes de la Comisaría Primera detuvieron a Rosilene Franco, una ciudadana brasileña de 44 años, tras intentar introducir un teléfono celular de manera oculta en la Penitenciaria Regional de Ciudad del Este.
Según el informe policial de dicha sede policial, la mujer, madre de un recluso, fue sorprendida durante un control rutinario cuando se disponía a visitar a su hijo, José Flavio Franco Machado, quien cumple una condena tras haber sido detenido con una camioneta robada en Brasil.
El incidente ocurrió alrededor de las 11:30 horas, cuando la funcionaria Andrea Beatriz Céspedes Martínez inspeccionó el recipiente con comida que la visitante traía consigo. Durante la revisión, se encontró un celular de la marca Luo, modelo Lu-M20, escondido entre los alimentos.
Ante la situación, se notificó al agente fiscal de turno Luis Trinidad, quien ordenó el traslado de Franco a la Comisaría Nº 25 de Mujeres, donde quedará a disposición de la Unidad Fiscal.
La introducción de teléfonos celulares en las cárceles es un problema recurrente, ya que estos dispositivos pueden ser utilizados para facilitar actividades ilícitas, incluyendo la organización de delitos y la comunicación entre reclusos.



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