“La justicia vale una mierda para nosotros los comunes”, indicó en entrevista con Telefuturo, de manera contundente, la mujer Sonia Benítez, quien en noviembre del año pasado perdió a su hijo de 11 años cuando estaban cenando en una lomitería y esta semana a su esposo por un paro cardiaco.

Aseguró que la injusticia desencadenó en el fallecimiento de su esposo. “Perdí a mi Samuelito y ahora mi esposo, se fue antes de que se tenga un resultado positivo. Ahora voy a luchar por mi hijo y mi esposo”, agregó.

Criticó duramente a la fiscala del caso que menciona que “el autor salió de un compartimiento de sus amigos, chocó contra una columna y mató a un chico”. Insistió en homicidio doloso en grado eventual. “Esto no fue un simple accidente”, subrayó.

Esta semana, a causa de un infarto al corazón falleció Obdulio Moreira, padre del niño Francisco Samuel, quien había muerto tras ser atropellado por un automóvil al mando de Lucas Gabriel González Leiva, de 20 años, quien conducía alcoholizado y drogado, de acuerdo a análisis clínicos, el 15 noviembre del 2020, en Ciudad del Este, Alto Paraná.

Antes de atropellar y matar al niño, González había protagonizado otro accidente con daños materiales y corriendo del primer percance atropelló al niño Samuel, quien falleció al instante. El pequeño perdió la vida por fractura cervical y politraumatismo de cráneo, determinó la médica forense Ramona García.

La carátula que pesa sobre González es de homicidio culposo, exposición al peligro y otros, pero la familia víctima de su imprudencia pide que cambie la imputación a homicidio doloso, que cuenta con una pena carcelaria mayor.

En su derecho a réplica, los abogados del autor del asesinato del menor aseguraron que la familia del conductor se puso a disposición en todo momento de la familia del chico y que se acercó para tratar de reparar lo sucedido.

“La vida no tiene precio, sino más bien un sostén de apoyo y de ponerse a disposición y ayudar a la familia. El hecho fue un accidente de tránsito. No se ofreció ayuda económica. Se ofreció ayudar en lo que se pueda, acercarse humanamente a la familia y ofrecer una ayuda psicológica”, argumentó uno de los letrados.

Negaron además entrega alguna de dinero a la justicia, tal como se mencionó.

Actualmente el joven Lucas Gabriel González Leiva se encuentra en su casa con prisión domiciliaria.