El caso es de Rosa Cuenca González, de 70 años, quien llegó al punto de casi ingerir veneno por la desesperación de que remataron su casa por una deuda que su esposo ya saldó hace casi 20 años, según denuncia.
Tanto ella como sus hijos deben enfrentar juicio oral y público por supuesta invasión de inmueble ajeno el próximo 13 de octubre, a las 08:00.
El Tribunal de Sentencia de Caazapá que los juzgará está integrado por los jueces Blanca Paiva, Carlos López y Blanca Barúa.
El caso en boca de Rosa suena desgarrador, ya que no inicia con la causa penal, porque esa denuncia se hizo recién este 2026 y corrió rapidísimo. En realidad, la historia comienza ya hace más de 20 años.
DEUDA Y REMATE. En el 2003, el esposo de la mujer, Juan de Dios Bogarín Grael, sacó un crédito con una empresa productora que trabaja con una conocida colonizadora.
El préstamo fue de USD 6.265 (G. 37 millones) y el hombre firmó tres pagarés en garantía.
El dinero fue usado para que pudieran dedicarse como pequeños productores cultivando soja en cinco hectáreas de una propiedad rural donde también construyeron su casa, en la ciudad de Aba’i, Departamento de Caazapá.
El pago de la cuota no consistía en entregar dinero, sino en parte de su producción de granos, que lo fueron dando mensualmente, hasta que entre el 2008 y el 2010 fueron informados que la deuda estaba saldada; es lo que cuenta Rosa Cuenca.
Acá hay que hacer un enfoque fuerte, ya que, además del trato de pagos inusuales, la empresa le habría hecho firmar a Juan de Dios más pagarés, pero no todos se los devolvió, denuncia la esposa.
Años después, salta que habían sido demandados con varios pagarés, pero no fue la empresa la que inició el juicio, sino la colonizadora con quien trabajaban.
El hombre ya falleció, por lo que la deuda fueron a reclamarle a la esposa, y terminaron rematándole la casa, donde ella residía junto a sus ocho hijos y nietos.
El juicio ejecutivo en contra se inició en Asunción, ciudad que nunca frecuentaron.
¿DESALOJO IRREGULAR? Ese juicio terminó con un remate de la propiedad y posterior desalojo. Rosa y sus hijos, fueron echados del lugar, entre llantos y desesperación, ellos no entendían qué había pasado, ni por qué perdieron su hogar.
Al día siguiente volvieron, ya que no se les explicó que ya no podían ingresar y de allí sale la denuncia por invasión de inmueble ajeno.
Ahora, la Comisión de la Mafia de Pagarés acompañó a Rosa Cuenca a solicitar la copia del expediente en el Juzgado del entonces juez Hugo Becker, quien había ordenado el remate de la propiedad.
La respuesta que recibieron es que las copias les podrán entregar recién en 15 días hábiles. Allí se podrá conocer mejor si hubo o no alguna irregularidad en el proceso.



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