El técnico señaló que el riesgo de inundaciones comenzará a aumentar con la llegada de la tradicional tormenta de Santa Rosa, que podría generar anegamientos repentinos por intensas precipitaciones, similares a las registradas en episodios anteriores de El Niño. Agregó que estas lluvias podrían convertirse en el punto de partida para inundaciones fluviales de mayor magnitud si el exceso de agua termina acumulándose en los principales cauces del país.

Frutos indicó que, si bien aún no puede precisarse la intensidad definitiva del fenómeno, el escenario exige preparación por parte de los productores, especialmente del sector hortícola, considerado uno de los más vulnerables al exceso de humedad. En ese sentido, instó a seguir de cerca la evolución de los pronósticos climáticos, ya que un evento extremo podría provocar importantes pérdidas en la producción agrícola y complicaciones por inundaciones en distintas zonas del territorio nacional.