Explicó que “estas medidas buscan reducir el contrabando y asegurar que el consumidor acceda a alimentos frescos y de calidad, mientras se promueve el desarrollo económico rural”.

Aseguró que el Gobierno realiza esfuerzos para impulsar la competitividad agrícola, el control del contrabando de productos y el impulso a la agricultura familiar, detallando los desafíos y logros en su gestión, haciendo énfasis en la importancia de las políticas públicas para fortalecer el sector y fomentar un comercio justo para los productores locales.

“Las operaciones de control que se llevan a cabo en Alto Paraná, particularmente en Ciudad del Este, donde las autoridades están intensificando esfuerzos para frenar la entrada ilegal de productos agrícolas, son importantes. Necesitamos controlar nuestra frontera, evitar que la competencia desleal sea un problema para cada paraguayo que produce”, agregó.

El ministro manifestó que “las organizaciones involucradas en el contrabando buscan legalizar los productos a través de prácticas corruptas, lo que afecta no solo a los productores nacionales, sino también a los consumidores”.

A pesar de la dificultad de cortar definitivamente con este problema, Giménez destacó que “los organismos de control están realizando su trabajo y recibiendo información constante sobre los puntos de ingreso ilícito, lo cual facilita el trabajo preventivo y correctivo”.

“Brasil es el mayor problema en cuanto al contrabando, no tanto Argentina, por lo que profundizamos el control en Canindeyú y Alto Paraná, tras las denuncias recibidas y el proceso de información, lo que permitió la actuación de los organismos de control. Esto nos permite saber el volumen de demanda”, expresó Giménez.

La Ley de Hambre Cero beneficia a los productores locales, aseguró, mediante la creación de ruedas de negocios en cada gobierno departamental. Esta ley permitió organizar y distribuir los productos agrícolas de manera eficiente, asegurando que los alimentos consumidos en las escuelas provengan de fuentes nacionales.

“Hoy en día, esta ley está permitiendo que los productos de los agricultores organizados lleguen a mercados importantes y ayuden a los pequeños productores a ganar competitividad”, comentó Giménez. Añadió que, gracias a estos esfuerzos, la agricultura familiar está recibiendo un impulso considerable, consolidándose como un modelo agrícola en Paraguay.