Sin embargo, manifestó su disconformidad con el espacio designado por la Municipalidad, ubicado detrás de los vallados especiales, lo que, según afirmaron, los alejará del flujo principal de asistentes y reducirá sus oportunidades de comercialización.

Giménez explicó que los permisionarios recibieron un carnet habilitante, luego de abonar un canon de G. 130 mil, pero cuestionó que el sitio asignado “no les favorece en absoluto” para realizar sus actividades con normalidad.