Este lunes se realizó en Luque el sorteo de emparejamientos de la fase de grupos de la Copa Libertadores, en donde por coincidencia del azar, Cerro Porteño terminó cayendo en el grupo encabezado por el Palmeiras.
Recientemente jugadores de la Sub 20 del club brasileño habían recibido gestos racistas de parte de aficionados de Cerro Porteño, en el marco de la Copa Libertadores de esa categoría que se disputó en nuestro país, lo que generó una ola de reacciones.
La Conmebol decidió multar a la institución azulgrana, sanción que fue considerada “leve” por el equipo brasileño atendiendo a que en el vecino país los actos de racismo son considerados un crimen según su legislación. En señal de protesta, la presidenta Leila Pereira se ausentó del sorteo y el club paulista fue representado por el vicepresidente Paulo Buosi.
“Queríamos registrar nuestra protesta contra todo lo que aconteció. No podemos tolerar y que continúe sucediendo. Las penas que se dieron fueron ridículas, la impunidad es combustible para que esto siga sucediendo. La primera nota de Cerro Porteño fue justificando lo que aconteció como si el agredido fue el culpable”, expresó Buosi en charla con ESPN de Brasil.
Luego, el dirigente se cruzó con el presidente azulgrana Juan José Zapag y nuevamente tuvo un reclamo airado sobre los actos de racismo protagonizado por los hinchas.
“Nosotros no somos el ejemplo del racismo. Es un problema del fútbol”, respondió el mandamás del Ciclón.
Cerro Porteño terminó en el Grupo G de la Copa Libertadores y comparte zona con Palmeiras de Brasil, Sporting Cristal de Perú y Bolivar de Bolivia.



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