De acuerdo a la imputación, Suellen y otros miembros de su familia habría visitado a su papá, recluido en Brasil, para recibir “para recibir orientaciones e informaciones y estas a su vez ser tramitadas a terceros”, a lo que la defensa sostiene que carece de sustento, debido a que a Jarvis le está vedada la posibilidad de recibir cualquier tipo de visitas, salvo el de sus representantes legales.

En su resolución, el magistrado afirma que no encuentra fundamento alguno para eximir de medidas cautelares a la citada procesada, quien aún ni siquiera ha comparecido ante el Ministerio Público y que los agravios que manifiesta respecto a la imputación, “deben ser debatidos y contrastados en la etapa de investigación fiscal una vez que la imputada se ponga a disposición físicamente tanto del Ministerio Publico como de este Magistrado”.

Suellen, siempre según la imputación, habría adquirido cuatro propiedades que formarían parte del patrimonio de la organización criminal liderada por su padre, el cual habría sido puesto bajo su titularidad presumiblemente a efectos de evitar su eventual comiso, considerando que esta era una de las pocas personas del entorno familiar de Jarvis que no se encontraba sujeta a procesos penales en nuestro país.

REBELDÍA Y CAPTURA

El juez Amarilla también decretó la rebeldía y ordenó la captura de Esteban Rodríguez, Jorge Alberto Graunke y Marcos Raúl Aveiro Mendoza y libró orden de captura para ellos, debido a que ninguno de ellos pudo ser localizado en la dirección donde supuestamente residen, en dos de los casos las direcciones ni siquiera existían.

Estas tres personas formarían parte del grupo de testaferros y administradores de las propiedades adquiridas por la estructura criminal.