La defensa solicitó por segunda vez la revisión de medidas cautelares, alegando un supuesto «hecho nuevo»: una discrepancia entre el número de cédula de identidad que figura en los documentos judiciales y los datos aportados por ellos.
Para sostenerlo, presentaron fotografías de dos cédulas distintas, una a nombre de Marcos Antonio Rodríguez Miranda y otra a nombre de Cecilio Ramón Romero Romero. Según los abogados, esto genera dudas sobre la verdadera identidad del requerido, lo que afectaría el proceso de extradición.
El juez desestimó el argumento de la defensa al constatar que el exhorto del juez argentino identifica de manera precisa a Marcos Antonio Rodríguez Miranda, con su número de DNI, fecha de nacimiento y nombres de sus padres, datos que coinciden con los proporcionados por el propio procesado durante la audiencia de identificación. También sus tatuajes.
Además de mantener la prisión, el juez también ordenó la constitución de la Interpol y Dactiloscopia de la Policía Nacional de Alto Paraná, a fin de la toma de una muestra dactilar para el cotejo de la identidad del procesado la documentación proveniente de Argentina.
El Observador



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