Tras la decisión del presidente de la República, Santiago Peña, de designar a un nuevo titular para el Ministerio de Salud, la ministra saliente, María Teresa Barán, publicó un comunicado oficial para despedirse del cargo.

En las gráficas, expresó su gratitud hacia el mandatario y el vicepresidente Pedro Alliana por la confianza depositada en ella para asumir la responsabilidad de liderar el sistema de salud pública del país.

En su mensaje, Barán realizó un recuento de los avances y medidas implementadas durante su administración en distintas áreas del sistema sanitario:

Infraestructura y obras: destacó una inversión superior a los USD 500 millones destinada a proyectos estratégicos, incluyendo nuevos hospitales en Concepción, Curuguaty, San Pedro y el Chaco paraguayo, así como el nuevo Hospital Nacional de Itauguá y el Gran Hospital del Este. Además, mencionó la puesta en funcionamiento del Hospital General de Coronel Oviedo.

Servicios de atención: señaló que se fortaleció la Atención Primaria de la Salud al superar las 1.000 Unidades de Salud de la Familia (USF) y se impulsaron consultorios nocturnos en 41 hospitales. En el área de cuidados intensivos, informó que se logró elevar la operatividad de la Red Nacional de Cuidados Críticos al 96 %.

Salud mental: resaltó el proceso de desinstitucionalización de pacientes psiquiátricos mediante traslados al hogar del barrio San Francisco y la habilitación de la Línea 155, la cual brindó asistencia en más de 20.000 llamadas atendidas por profesionales de psicología.

Tratamiento de adicciones: informó la inauguración del Centro DITRES para el abordaje integral de adicciones y la creación de una red de 21 establecimientos bajo el Plan SUMAR 2.0.

Recursos humanos y tecnología: subrayó la incorporación de más de 5.000 profesionales a través de concursos de méritos, la universalización de la carga horaria médica de 24 a 12 horas y la expansión de herramientas digitales como el HIS y el SIGIES para la gestión de medicamentos.

Inmunización y epidemiología: en el ámbito preventivo, destacó la vacunación contra el virus sincitial respiratorio y el trabajo de control vectorial que permitió a Paraguay atravesar tres años sin registrar una epidemia de dengue.