“Aquí me quieren ver muerto, destruido, enterrado o preso, pero me hacen más fuerte” destacó y añadió que, “está abriendo ahora una picada, un camino de la autenticidad del Partido Colorado”.

Por otro lado, explicó que después de un año de silencio, está enviando un mensaje de tranquilidad a sus seguidores para reagrupar fuerzas, pues si bien, todavía no es un momento electoral, si van a construir plataformas de cara a las municipales y mirando las elecciones generales del 2028, aunque aclaró que él ya no será candidato a nada, tiene la obligación moral sobre fuerza republicana y los que confiaron en él.

“Nosotros representamos al pueblo, que no tiene precio y que tiene dignidad, que no tienen que ir a pedir permiso a la Junta de Gobierno“, acotó.