El 2 de diciembre pasado, ambos jefes de Estado y sus cancilleres se reunieron con el fin de tratar el tema de la tarifa, en donde la delegación paraguaya ratificó su oposición a la reducción de la misma, pero no hubo ningún acuerdo ya que los brasileños no se mostraron conformes con esta alternativa, por lo que volvieron a postergar una decisión, que tampoco se daría mañana.

Algunos representantes del gobierno, como el canciller Euclides Acevedo, mantienen cierto optimismo en cuanto a la respuesta de Brasil aunque varios analistas consideran que Bolsonaro no dará marcha atrás ya que se trata de una promesa electoral. La gran duda es qué hacer en el caso de no lograr el objetivo nacional y la tarifa, finalmente, sufra la reducción anunciada.

Hay planteamientos de que Paraguay venda la energía de manera directa a empresas brasileras, pero algunos expertos consideran que no es la solución al problema.

El tema de la tarifa y lo que se resuelva al respecto será fundamental para sentar las bases de la renegociación del Anexo C de Itaipú que deberá realizarse en el 2023.