El sismo derribó miles de edificios en el país, bajo los que podrían haber aún atrapados decenas de miles de cuerpos, advirtieron varios expertos turcos e internacionales, mientras que otros 50.000 han quedado muy dañados y tendrán que ser demolidos.

Sin embargo, una joven de 17 años fue rescatada este jueves con vida tras pasar 248 horas atrapada entre los escombros de un edificio en la provincia de Kahramanmaras, donde se registró el epicentro.

La región afectada por el movimiento telúrico de 7,8 se extiende por 100.000 kilómetros cuadrados y en ella viven unos 14 millones de personas.

Según Afad, más de 216.000 personas han sido evacuadas de las provincias más afectadas.

La nueva cifra elevó el número combinado de muertos de Turquía y Siria a 39.875.

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