Cleverson Portelli, alias “Tubarão do PCC” (tiburón del PCC), fue capturado el 31 de marzo durante un operativo ejecutado por agentes de la Delegacía Especializada de Represión a los Crímenes de Frontera (DEFRON) y el Sector de Investigaciones Generales (SIG) de la Policía Civil brasilera, en el barrio Jardín Residencial I, de Ponta Porá, Brasil. Al momento de su aprehensión, Portelli vestía una remera azul, uniforme de la carrera de Medicina de la Universidad Central del Paraguay, lo cual lleva a la sospecha que el mismo es uno más de los tantos “estudiantes” de dicha casa de estudios.
Según el reporte del periodista brasileño Helio de Freitas, del portal Campo Grande News, Portelli estaba en compañía de otro sujeto, identificado como Gabriel M., alias “Zulu”. Los mismos además tenían armas de fuego, dinero en efectivo, papelotes de cocaína y una cantidad de marihuana en su poder. Además, había en la residencia varias remeras (uniforme) de la Universidad Central del Paraguay, dirigida por el ciudadano brasileño Aparecido Karlos Bernardo, quien, según fuentes de Inteligencia Antinarcóticos y su propia expareja, sería también miembro del PCC.
La relación “especial” entre la UCP y el PCC quedó al descubierto días atrás, con la captura de Weslley Neres dos Santos, alias “Bebé” o “Baby”, en la ciudad de Pedro Juan Caballero. El mismo es sindicado de ser uno de los líderes del PCC y portaba credenciales de la UCP, firmadas por Karlos Bernardo, donde consta que Dos Santos era estudiante regular del primer año de la carrera de Medicina de la UCP.
En un comunicado redactado totalmente en portugués, la UCP intentó refutar las acusaciones, que sindican a la universidad de ofrecer cobertura al crimen organizado, sin embargo con la captura de Cleverson Portelli quedó una vez más revelado el “nexo” existente entre la mencionada universidad y el PCC, facción criminal en franca expansión en nuestro país.
Recordemos que Rosa María Dávalos, expareja de Aparecido Karlos Bernardo, quien aparece como “director administrativo” de la UCP, había denunciado públicamente que el mismo vive rodeado de “pistoleros”, y que estaría involucrado con la mafia pedrojuanina. Inclusive, lo sindica de ser autor moral de al menos dos hechos de sicariato. También el intendente de Pedro Juan Caballero, José Carlos Acevedo, había afirmado que Karlos Bernardo es un gran maleducado “que vino a nuestra ciudad para vender títulos universitarios a sus compatriotas brasileños. Quién se cree Karlos Bernardo para amenazar a medio Pedro Juan, porque anda escoltado por pistoleros. ¿De qué tiene miedo este señor de Dios?”, cuestionó el jefe comunal pedrojuanino.
Pese a todo esto, la justicia de nuestro país hasta el momento se mantiene en sugestivo silencio sobre el caso de la UCP, que logró “legalizar” sus actividades académicas con maniobras bastante dudosas, ante el Consejo Nacional de Educación Superior (CONES) y la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES). Se cree que influyentes políticos locales están brindando protección y cobertura a Karlos Bernardo y sus capangas, lo cual le permite operar con total impunidad en Paraguay.
Fuente: La Clave



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