El sábado, efectivos de la Policía Federal y Militar del Brasil, durante un patrullaje en el barrio Jardín Nuevo Horizonte de Foz de Yguazú, cercano a la orilla del río Yguazú, se encontraron con un vehículo Santana Quantum, en cuyo interior fue hallado un equipo de radiocomunicación usado por los contrabandistas. La comitiva se trasladó hasta un puerto clandestino en la barranca del río, conocida como “Magrao”, donde aprehendieron una furgoneta, una embarcación de aluminio y 24 volúmenes de vinos diversos, además de la captura de un contrabandista.
Este tipo de operativos son una constante en la ribera lado brasilero, mientras del paraguayo, la Marina presenta como “gran logro” el decomiso de 15 cajas de pollo contrabandeado. Con operativos insignificantes, los militares paraguayos buscan justificar su presencia omnipotente en aguas nacionales, tras las críticas recibidas a raíz del incesante contrabando que pasa en horario nocturno sobre el río Paraná.
Es “vox populi” el esquema de recaudación millonaria que opera intensamente sobre aguas del río Paraná, bajo mando del teniente Cristian Cardozo, jefe de destacamento del puerto Tres fronteras, quien cuenta con el aval del comandante del Área Naval de CDE, capitán de navío Cristian Rotela, y del excomandante, capitán Walter Díaz, quien desde la capital sigue digitando el esquema, aseguran fuentes fidedignas. De acuerdo a los datos, los militares contarían con la protección del propio comandante de la Armada, Almirante Carlos Velázquez y de su hermano, el vicepresidente Hugo Velázquez.
Se presume que son unas 50 embarcaciones que a diario traen gran cantidad de productos de contrabando del vecino país Argentina y operan amparados en la oscuridad de la noche y bajo la protección total de los marinos destinados al resguardo del puerto 3 Fronteras. En tanto, del lado paraguayo se trafican cubiertas y otros productos a territorio argentino y brasileño, por lo que es un constante “ir y venir” de contrabando, pero todo con la “venia” de los militares, quienes hacen los “controles” sin acompañamiento de ningún otro organismo estatal.
Nuestras fuentes aseguran que, por cada embarcación, ya sea lancha o canoa, los militares al mando de Rotela y Cardozo, cobran 3 millones semanales, sumando unos 150 millones de guaraníes semanales de “recaudación”.



COMENTARIOS