Los mataderos locales ya abastecen prácticamente la mitad de la carne bovina que consumen los paraguayos, consolidándose como un actor cada vez más relevante dentro de la cadena cárnica nacional. Así lo revela un análisis elaborado por la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC) a partir de datos oficiales del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), la Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

De acuerdo con el estudio, durante 2025 los mataderos faenaron 269.448 cabezas de ganado destinadas exclusivamente al mercado doméstico.

Este volumen representa el 49,9% del abastecimiento interno de carne bovina, una participación que hasta hace pocos años parecía impensada.

Los datos muestran que la presencia de los mataderos dentro del mercado interno viene creciendo de manera sostenida. En 2023, estos establecimientos representaban el 37,6% del abastecimiento nacional. Dos años después, su participación aumentó más de 12 puntos porcentuales, acercándose a la mitad del consumo de carne bovina del país.

VOLUMEN DE FAENA. El crecimiento también se observa en el volumen de animales faenados. Entre 2023 y 2025, la actividad de los mataderos aumentó 47,9%, pasando de 182.231 a 269.448 cabezas.

En contraste, durante el mismo período la faena de los frigoríficos exportadores registró un incremento de 9,5%, una diferencia que evidencia el fuerte dinamismo que atraviesa este segmento del mercado.

Para la CPC, estos números reflejan una tendencia que viene consolidándose en los últimos años y que está modificando la estructura tradicional del negocio cárnico paraguayo.

Históricamente, gran parte del debate público sobre la carne estuvo centrado en los frigoríficos exportadores debido a su importancia en la generación de divisas y en la apertura de mercados internacionales. Sin embargo, el crecimiento de los mataderos demuestra que el abastecimiento del mercado interno ya no depende exclusivamente de estas industrias.

Actualmente, Paraguay cuenta con 13 plantas frigoríficas exportadoras habilitadas y alrededor de 23 mataderos formalmente activos, además de varios mataderos municipales distribuidos en distintos puntos del territorio nacional.

Mientras los frigoríficos destinan cerca del 88% de su producción a mercados externos, los mataderos orientan la mayor parte de su actividad al consumo interno, abasteciendo carnicerías de barrio, mercados municipales, supermercados regionales, ferias y otros canales de comercialización.

Lo relevante del fenómeno es que los frigoríficos exportadores fijan sus precios tomando como referencia las cotizaciones internacionales de la carne y las condiciones de los mercados externos, mientras los mataderos operan bajo una lógica más vinculada al consumo local, al poder adquisitivo de los consumidores y a categorías de animales que responden a otras demandas comerciales.