Según el fallo, Cabarcos tuvo directa responsabilidad en la muerte del niño, pues abandonó a su paciente en el postoperatorio y se limitó sólo a cobrar sus honorarios, pese a que el niño seguía en estado grave.
El médico Miguel Cabarcos fue condenado a cinco años de prisión por la muerte de un niño de cuatro años, que ingresó al hospital por un severo cuadro respiratorio. El médico no hizo estudios previos y ordenó una operación.
A esto se suma que el niño fue dado de alta a 12 horas de su intervención, sin verificar su estado salud, que se deterioró rápidamente con el correr de las horas y posteriormente ya se dio su deceso. El tribunal estuvo integrado por Juan Granada, Gloria Garay y Letizia De Gásperi.



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