Rojas recibió abucheos por parte de los hinchas cuando fue reemplazado, pero lejos de aguantársela redobló la apuesta y nombró al presidente Víctor Blanco. Antes de eso, Matías desperdició un penal en el cierre del primer tiempo y fue resistido por una parte de los seguidores de la Academia.

El mediocampista fue sustituido a los 12 minutos del segundo tiempo. En este contexto, sumado a su situación contractual, hizo que gran parte del estadio lo despidiera con silbidos y abucheos.

Rojas no se guardó nada, mostró su enojo y respondió: “Me silban a mi, tienen que silbar al presidente… la conc…de su madre”, haciendo alusión a que su inminente salida del club es culpa de Blanco y no suya. Además, segundos después lanzó un insulto al aire y saludó a parte de la platea que está detrás de los bancos de suplentes, donde no fue tan repudiado.