Cabe señalar que la divulgación no precisó a partir de cuántos grados de intoxicación alcohólica en sangre se considerará esta sanción o si la misma será a partir de la comprobación de mínimo consumo de bebidas alcohólicas.

Ya la titular de la Comisión Nacional para Reforma Penal, la diputada Rocío Vallejo (PPQ-Central), advirtió que esta la elevación de pena no soluciona el “problema de fondo”, ya que la reparación del daño ya está prevista en la ley vigente y que, si alguien va preso por homicidio culposo, es porque no tiene dinero o bienes para llegar a un acuerdo o cuando la contraparte no acepta la reparación del daño.

A su vez, el diputado Hugo Ramírez (ANR-Capital) se mostró en contra del texto refiriendo que, si bien el fin es “noble”, podría ser ampliado a través de modificación de la ley de tránsito determinándose la suspensión de la licencia de conducir de forma anual o de por vida.

Ya uno de los proyectistas, el diputado Rodrigo Blanco (PLRA-Central), recordó que la sociedad se siente conmocionada por las leves sanciones penales impuestas para los conductores ebrios que protagonizan accidentes de tránsitos con derivaciones fatales.

“Realmente son muy leves, en comparación al daño que, de por vida, ocasionan a las familias afectadas, terminando, en la mayoría de los casos, en la reparación del daño que nunca es suficiente”, subrayó.

Tras el debate, se votó por la sanción o el rechazo, siendo que 26 diputados votaron a favor, mientras 16 lo hicieron en contra. Así, tras la aprobación del mencionado cambio ahora se remitió la eventual normativa a la Cámara de Senadores para su tratamiento.