La denuncia fue radicada por propios funcionarios del nosocomio y de ser comprobada el personal debe ser sumariado, investigado y castigado por el Ministerio de Salud y la Fiscalía. Se trata del Dr. Julio Paredes, residente (R3), quien sería cirujano, y según los datos a los que accedió el diario La Clave, descaradamente vende los insumos y medicamentos, inclusive existe un vídeo del momento exacto en que supuestamente negociaba los insumos y medicamentos con una mujer frente mismo al Hospital Regional.
Según el vídeo grabado con un celular, Paredes sale con dos bolsas del hospital por el área de ambulancias, cruza la Ruta PY07 (exsupercarretera) y en la acera de unos edificios se encuentra con una mujer a quien le entrega una caja que, según la fuente, está repleta de medicamentos e insumos para una cirugía. El profesional recibe el dinero e ingresa a un local del edificio donde coincidentemente alquila y explota como boca de cobranza y recarga de saldo para celulares.
EL ESQUEMA
Es de público conocimiento que para las cirugías en el Hospital Regional los médicos piden desde guantes, jeringas, gazas, hilos a los familiares de pacientes que salen a buscar en las farmacias privadas porque se les alega que en el hospital “no hay”. Sin embargo, aparentemente los insumos o medicamentos del Ministerio de Salud son guardados y vendidos por los inescrupulosos y en su lugar se usan los que los familiares compran.
LOS CLIENTES
La venta sería a los familiares de pacientes que tienen cirugías programadas en el mismo hospital. Días antes se les entrega la lista de los insumos que necesita y se les “ofrece” a menos precio que en farmacias privadas. Con este tipo de negociados, este médico residente estaría lucrando millones y no se descarta que este procedimiento tenga la bendición de altas autoridades sanitarias de la región
LA DENUNCIA
La denuncia fue realizada por propios profesionales de blanco honestos que están cansados de ver cómo las personas humildes deben comprar los insumos para simples cirugías. No hacen la denuncia ante la dirección del centro asistencial, ya que todo se encubre.
El director Federico Schordel, al tomar conocimiento del caso, debe ordenar un sumario de inmediato, y si conoce y no denuncia es cómplice. También se debe comunicar al ministro Julio Borba para desmantelar el esquema que afecta a miles de humildes paraguayos y engrosa bolsillos de personal de salud que debería velar por la salud de población de forma honesta y transparente.
Este caso específico demuestra el nulo control que existe en los hospitales públicos, donde médicos residentes que sin siquiera ser nombrados como funcionarios del Ministerio de Salud Pública ya caen en este tipo de prácticas corruptas.



COMENTARIOS