El conflicto entre el gremio de médicos especialistas y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS) sumó un nuevo y candente capítulo. El detonante de la controversia ocurrió tras una reunión en la que participaron la ministra de Salud, las senadoras Lilian Samaniego y Noelia Cabrera, junto con un grupo de médicos especialistas.
El encuentro concluyó con la firma de un entendimiento y el retiro de algunas de las renuncias que habían sido presentadas en masa en días previos. Sin embargo, las críticas no tardaron en llegar. En declaraciones hechas a ABC Cardinal, el doctor Diego Gamarra, coordinador de Terapia Intensiva del Hospital Pediátrico Acosta Ñu, rechazó enfáticamente el alcance del acuerdo y arremetió contra las autoridades.
El equipo de trabajo del Ministerio de Salud se reúne para discutir el acuerdo con especialistas sobre el sector salud.
“Realmente es un acuerdo, entre comillas, acuerdo desafortunado. Primero, porque la ministra de Salud en varias ocasiones mirándonos a la cara nos dijo que ella no tenía intención de hacer lo que finalmente hizo ayer de tratar de separar o descabezar al gremio. Con lo cual, por lo menos en mi caso, creo que la confianza hacia la ministra de salud está totalmente perdida”, aseveró el especialista.
Respecto a la mediación de las parlamentarias y al alcance del documento, Gamarra fue contundente.“Tampoco las senadoras, tanto Lilian como Noelia, personas con las que habíamos hablado el día anterior, nos habían señalado que tenían intención de hacer esto. Esto va totalmente de contramano a lo que estaba planteando la comisión de crisis. Ninguno de quienes han firmado pueden arrogarse la representación más allá que la propia, la de sí mismo. Este acuerdo no representa absolutamente nada más que un error político”, remarcó el doctor Gamarra.
“Se sintieron engañados”Según relató el referente médico, la indignación no solo proviene de los sectores que no estuvieron presentes, sino también de algunos profesionales que estamparon su firma en el documento. Gamarra reveló que varios especialistas manifestaron posteriormente en redes sociales y comunicaciones internas haber sido manipulados al momento de suscribir el entendimiento.
Citó como ejemplo el caso de la doctora Nora Irala, jefa de sala en el Hospital Nacional de Itauguá, señalando que “muchos de los que firmaron ese documento señalaron después que se sintieron engañados”.
El Ministerio de Salud Pública firmó un acuerdo con médicos especialistas sobre condiciones laborales.
Desde el punto de vista de las sociedades médicas, el rechazo es categórico. Gamarra remarcó que el documento carece de representatividad sobre el grueso del personal médico afectado.
“No existe representación del otro colectivo importante que es la Sociedad Paraguaya del Cuidado Intensivo Pediátrico, que no firmó. No existe representación de los neurocirujanos, que sacaron un comunicado aclarando que no han participado de ningún tipo de acuerdo. Tampoco existe participación de los neonatólogos. Los únicos que eventualmente pueden tener algún tipo de representación son solo los anestesiólogos, entonces hay que aislar el problema allí”, explicó.
La pugna por las renuncias y la falta de un plan de contingenciaAnte el argumento oficial de que el rechazo de las renuncias por parte del Ministerio desarma la medida de fuerza, Gamarra dio una interpretación opuesta sobre la posición en la que queda el Gobierno. “Acá el gobierno terminó reconociendo que nosotros somos imprescindibles. Ellos tenían nuestras renuncias, podían haberlas aceptado”, destacó.
No existe plan de contingencia capaz de suplantar la labor de un tercio de especialistas del hospital pediátrico. Nos rogaron en las reuniones que no presentemos renuncias porque no tienen forma de suplir la crisis que significa la renuncia de los especialistas", disparó.
Lilian Samaniego y María Teresa Barán conversan tras acuerdo del Ministerio de Salud.
En cuanto a la acusación de que la medida era solo una táctica de presión, el profesional subrayó el origen del reclamo: “Hay que entender a qué viene el tema de la renuncia: viene a que hace 14 años los salarios están congelados y la gente necesita una indemnización salarial. Lo que se firmó ayer no desarticula absolutamente nada, lo que deja en evidencia es que el gobierno en realidad no tiene ningún plan de contingencia para suplir los cargos que quedarían vacantes”, añadió.
Financiamiento bajo la lupa y condiciones para volver a negociarAl ser consultado sobre las mejoras presupuestarias y el gasto en medicamentos anunciado por el Ejecutivo, el coordinador del Acosta Ñu advirtió sobre la falta de sostenibilidad financiera del sistema:
“El gobierno en este momento está endeudándose para pagar deudas y para bienes de consumo, lo cual es muy grave y pone en riesgo la sostenibilidad de la disponibilidad de medicamentos e insumos. Se financia casi enteramente con financiamiento externo: crédito para pagar crédito y crédito para compra de bienes de consumo”, alertó.
Finalmente, sobre el futuro de las negociaciones, el representante de las medidas impulsadas por Sinamed advirtió que la medida de fuerza continúa y cerró las puertas a reuniones sin garantías formales.“No voy a asistir a ninguna reunión donde no pongan específicamente quién convoca y cuál es la razón de la reunión. Si quieren que participemos de una reunión, por favor, nota bien clara con el motivo, quién convoca y para qué es la reunión”, concluyó.



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