Sociedades científicas, colegios y gremios médicos este lunes participaron de una audiencia pública en el Salón Bicameral del Congreso Nacional, ocasión en que presentaron un anteproyecto de ley vinculado con dicho sector.
La propuesta pretende actualizar el arancel médico-quirúrgico privado, que rige desde el año 1974 y que, hasta el momento, no ha sufrido ninguna variación o reajuste.
La cifra que hoy sirve de base para ese arancel es de G. 250, un valor que los profesionales de blanco que trabajan en el sector privado consideran como totalmente desfasado para la coyuntura económica actual.
Los mismos sostienen que otras profesiones reguladas en nuestro país, como abogados, arquitectos, notarios e ingenieros agrónomos, ya ajustaron hace tiempo sus propios aranceles en base a los jornales, razón por la que no quieren quedar exentos a esta actualización.
El proyecto en cuestión reemplaza esa cifra por el “galeno”, una unidad ya usada en la práctica del sector, equivalente a un jornal y medio del salario mínimo. Al quedar atado al salario mínimo, se actualiza solo cada vez que este se ajusta, sin que el Congreso tenga que legislar de nuevo cada vez.
A la par, funciona como un piso salarial, impidiendo pactar honorarios por debajo de ese valor. En el documento, se contempla declarar “nulo” cualquier acuerdo que lo intente.
Cabe destacar que la propuesta no abarca al sistema público de salud ni al Instituto de Previsión Social (IPS), donde ya cuentan con sus propios mecanismos de ajuste, ligados cada año a la Ley de Presupuesto y a otras normas de orden público.



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