La victoria le permite a Medeved vengar la derrota sufrida en la pasada final del Abierto de Australia que perdió ante Djokovic, al que impidió que completase el ciclo de Grand Slam.

Una victoria más hubiese convertido al serbio en el tercer tenista en el mundo en conseguirlo, el último el australiano Rod Laver, que se encontraba en las gradas de la pista central Arthur Ashe Stadium.

El ruso aprovechó su saque y volvió loco a Djokovic durante todo el partido, pues no pudo anticipar los "aces" del que llegaba como segundo sembrado al torneo.

El tenista serbio no controló su mala racha y azotó su raqueta contra el piso para desquitar su frustración tras verse abajo en el marcador ante Medvedev.

El de este domingo es el primer Grand Slam que gana el ruso, luego de perder finales anteriormente.