El esquema, según la investigación, contaba con participación activa de ciudadanos paraguayos que operaban desde la frontera y abastecían rutas internas brasileñas.

El trabajo simultáneo se desarrolló en Foz de Yguazú, Santa Terezinha de Itaipu, San Miguel de Yguazú y Joinville, donde los agentes activaron siete órdenes de prisión preventiva y seis allanamientos, con el apoyo de canes detectores y equipos especializados en identificación de vehículos adulterados. Entre los autos incautados se encuentran unidades ploteadas con logos falsos de la Receita Federal, la Policía Científica y hasta vehículos con emblemas de Itaipú Binacional, utilizados para evitar controles y circular sin levantar sospechas.

La operación tuvo su origen en junio pasaso, cuando la PRF interceptó en la BR-277 una camioneta Renault Duster blanca modificada para parecer una patrullera de la Policía Científica. El conductor desobedeció la orden de detenerse y tras una persecución terminó colisionando contra una baranda en Balsa Nova. Dentro del vehículo se hallaron 762 kilos de marihuana, lo que abrió una línea de investigación que reveló una estructura jerarquizada con roles de transporte, apoyo y vigilancia.

Desde entonces se documentaron al menos cuatro casos similares, totalizando más de 1,4 toneladas de marihuana y 150 kilos de cocaína trasladados en móviles adulterados. El episodio más reciente ocurrió el 3 de noviembre en Assis Chateaubriand, donde se incautó más de una tonelada de marihuana transportada en una camioneta con chapas falsas y logos simulados de Itaipú.

Entre los integrantes del esquema figuran paraguayos detenidos previamente. En agosto, la Policía Rodoviaria Federal interceptó en Guarapuava una camioneta cargada con 153 kilos de cocaína, al mando de dos connacionales que utilizaban ploteados falsos de la Receita Federal para pasar desapercibidos. Los investigadores sostienen que los paraguayos cumplían roles logísticos claves vinculados a la salida de droga desde la frontera y su posterior distribución hacia Curitiba y ciudades del interior de Paraná.

Las autoridades brasileñas esperan que las detenciones de hoy permitan identificar a los financiadores y proveedores regionales de la estructura, que según el delegado Víctor Loureiro actuaba con división de tareas y articulación permanente entre Foz de Yguazú y el centro-sur del país. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas diligencias en territorio paraguayo mediante cooperación bilateral.