Una vez más, evidenciaron la verdadera naturaleza de sus intervenciones, “cazar hormigas”, mientras toneladas de droga cruzan al Brasil, y solo en lo que va del año las autoridades brasileñas ya incineraron 30.000 kilos de estupefacientes incautados. Los procedimientos contra microtraficantes son apenas cortinas de humo para esconder un esquema mafioso de protección a grandes narcotraficantes, según fuentes.
El sábado a la tarde, los uniformados, a cargo del comisario Aldo López, jefe de dicha dependencia policial realizaron un procedimiento en una vivienda de la ciudad de Minga Guazú, donde fue detenido Víctor Hugo Gómez Medina (30), presunto microtraficante, con antecedentes por violencia familiar. Del lugar se incautaron apenas 56,39 gramos de supuesta cocaína, una balanza de precisión, 11 aparatos celulares, dos cigarrillos electrónicos y G. 650.000, supuestamente producto de la venta de drogas.
El procedimiento fue acompañado por el fiscal Elvio Aguilera, de la unidad especializada en la lucha contra el narcotráfico.
Según el informe policial, la droga incautada equivaldría a unas 280 dosis, una cifra ridícula si se la compara con las toneladas de estupefacientes que cruzan el río Paraná o salen en camiones con doble fondo rumbo al Brasil todos los días, sin que los agentes de Antinarcóticos logren detectar absolutamente nada.
Fuentes confiables dentro de la propia institución afirman que los agentes del área no solo ignoran los grandes movimientos del narcotráfico, sino que los protegen, cobrando supuestas cuotas semanales a los narcos que operan en la zona, a cambio de total impunidad. Mientras los operativos contra verdaderos capos del narcotráfico brillan por su ausencia, la estrategia parece clara, presentar procedimientos mínimos, inflar cifras de incautaciones domésticas, y alimentar una falsa sensación de lucha contra el crimen, mientras los grandes narcos trabajan con tranquilidad bajo la sombra de una presunta protección oficial.
QUIERE SER COMANDANTE
Fuentes señalaron que el Crio. Aldo López y el subcomisario Derlis Núñez, jefe y subjefe, respectivamente, se encargarían de recaudar el dinero sucio del narcontráfico, y gran parte de la plata terminaría en manos del director general de Investigación Criminal, Crio. Gral. Dtor. César Silguero Lobos, quien sería el principal beneficiario del esquema de recaudación bajo la fachada de lucha antidroga. Este alto jefe policial que aspira nada menos que ser el próximo comandante de la Policía Nacional, estaría amasando un montón de plata proveniente del narcotáfico.
La Clave



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