El primer grupo, compuesto por 25 personas, llegará bajo un esquema que contempla su estadía transitoria mientras se organizan las condiciones para su retorno a sus países de origen. Desde el Gobierno enfatizaron que Paraguay no se convertirá en destino final de estos migrantes, sino en un punto intermedio dentro de un proceso de repatriación.

Según explicaron, el plazo de hasta 30 días representa el límite máximo de permanencia, aunque en muchos casos este periodo podría ser incluso menor, dependiendo de la disponibilidad de vuelos y la coordinación logística necesaria para concretar el traslado.

Las autoridades remarcaron que durante ese tiempo los migrantes recibirán asistencia básica, pero insistieron en que no existe ningún plan de radicación ni de integración en el país. La medida responde a un mecanismo de cooperación internacional que busca ordenar los procesos migratorios y garantizar retornos seguros.

En ese contexto, se subrayó que cada ingreso será evaluado de manera individual y que Paraguay mantiene el control sobre el proceso, asegurando que la permanencia de estas personas sea limitada, controlada y exclusivamente temporal.

La aclaración apunta a despejar dudas generadas en torno a la llegada de los migrantes, especialmente ante versiones que sugerían una eventual instalación permanente en el país. El Gobierno insiste en que el esquema es claro: ingreso controlado, estadía acotada y salida garantizada dentro de un plazo máximo de 30 días.

El Nacional