“Más que inocente, soy un perseguido”, expresó el titular de la Cámara Baja, Miguel Cuevas, a los medios de prensa, antes de la sesión ordinaria de Diputados. En todo momento, se lo notó alterado por las consultas de los periodistas sobre sus propiedades.
El legislador aseguró que justificará todo lo que posee ante la Fiscalía, pero que también explicará su situación ante el pleno.
No obstante, Cuevas alegó que adquirió sus inmuebles antes de ser político. En total, dijo que tiene 202 hectáreas, de las cuales 35 le adelantó a su hijo como parte de la herencia.
“Eso en la campaña es poquísimo”, aseveró sobre la cantidad de tierra que posee. A los pocos segundos, se disculpó por esa expresión.
Por otro lado, sostuvo que no hay motivo para alguna imputación suya por parte del Ministerio Público. “Le estoy demostrando a propios y extraños, y más todavía, estoy mostrando documentos”, agregó.
Aunque reiteró que, en caso de ser imputado, pedirá permiso y se apartará de la presidencia de Diputados y sus fueros quedarán a disposición. Negó estar dilatando cualquier proceso en su contra.
A pesar de la investigación del Ministerio Público, no piensa renunciar como titular de la Cámara Baja. La Fiscalía aún no imputó al parlamentario colorado, pero ya se allanaron dos estancias del diputado por Paraguarí.



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