Enfatizó que lo que desarrolló en Mburuvicha Róga abre espacio a conjeturas, “que lo único que terminan haciendo es socavar una muy deteriorada imagen que ya tiene el Poder Judicial y una confianza que cuesta mucho más construir que lo que cuesta destruir”. “Entonces, no puedo no coincidir con las preocupaciones y no puedo dejar de señalar que sería súper importante que la Corte haga un esfuerzo por darle claridad a este asunto”, resaltó Riera.
“Coincido naturalmente en la preocupación, coincido 100% en la preocupación, Carlos, porque en definitiva yo decía, sin perjuicio de las razones que puedan haber o no, o los motivos que puedan haber o no, en lo que justifica o no esa reunión. Hay detrás de esto, en mi opinión, una posición que como mínimo, como mínimo, raya la ética judicial que la propia Corte se impone a sí misma. La Corte hace poco, hace unos años, viene trabajando mucho en su Código de Ética Judicial. Está autorizada ella, no solamente a dictar acordadas que dan carácter normativo a estos códigos, sino que se incluye así misma entre los destinatarios y con eso entra uno de estos entra un poco uno de estos temas, que siempre se discuten que está también insinuado en la nota de El Observador, esto de ser y parecer”, manifestó Riera.
“Los jueces tienen no solamente la obligación y un deber de honestidad, de idoneidad y todas estas cosas que normalmente se dicen, sino que tienen vinculado muy estrechamente su labor a un valor de independencia. Independencia entendida como el ejercicio de toda su función, absolutamente ajena a cualquier tipo de influencia o de factores o de criterios o presiones que provengan del sector político principalmente, de otros poderes del Estado naturalmente, e inclusive al interior de los procesos de las propias partes. Entonces, que se haga una reunión de este tipo para hablar de temas vinculados a la mafia de los pagarés, al reparto de circunscripciones, juicios políticos de la Corte, entre otras cosas. Esos son temas que están vinculados al ámbito de la competencia del Poder Judicial y el órgano supremo del Poder Judicial, que en este caso es la Corte, si va a tratar esos temas, debería tramitarlos en casa. O sea, uno no va a la casa del presidente de la República para tocar estos temas y segundo, no tiene por qué estar al presente de ningún partido político, que no tiene absolutamente nada que hacer en una cuestión como esa. Sin perjuicio de ello, si le agregás una dosis de furtividad como se menciona en la nota; o sea, en el sentido que fue una reunión secreta, no institucional, no abierta para fuera, eso abre espacio a muchísimas conjeturas, sobre todo desde el punto de vista de que esta Corte es una nueva composición, visión que proclama para afuera en el discurso público un enorme esfuerzo por traducir y transmitir transparencia”, expresó el expresidente de Colegio de Abogados del Paraguay en conversación con El Observador.
“Entonces, viene un poco de la mano esto con los diferentes posicionamientos críticos que hubo hace unas semanas atrás, cuando se estaba hablando de la modificación de la ley que volvía a hacer secretas las reuniones plenarias de la Corte y agregaba el esquema de reparto de circunscripciones. Entonces, creo un poco qué es lo que pasa ahí, por ahí, ¿verdad? Principalmente una enorme riña con las disposiciones éticas del Poder Judicial, afecta naturalmente esto la imagen que tiene uno de su Poder Judicial en las altas esferas, en los altos tribunales y en el contexto en que se desarrolla la cuestión, naturalmente abre espacio a un montón de conjeturas que lo único que terminan haciendo es socavar una muy deteriorada imagen que ya tiene el Poder Judicial y una confianza que cuesta mucho más construir que lo que cuesta destruir. Entonces, no puedo no coincidir con las preocupaciones y no puedo no dejar de señalar que sería súper importante que la Corte haga un esfuerzo por darle claridad a este asunto y dar una posición pública que explique eventualmente de qué se trata la reunión de la que se habla”, expresó.
-Así mismo, es, doctor, es sumamente importante ese tema de la transparencia y ahí quiero tocar porque de venir a la oficina estaba averiguando un poco y me dijeron justamente que en octubre pasado se cumplieron 20 años de la creación de la oficina de ética del Poder Judicial. No hubo ninguna actividad, no hubo ningún acto que la corte eh actual siempre le hace a cualquier dependencia, a cualquier dirección que considera importante dentro del ámbito de ese poder del Estado. Sin embargo, este la oficina de ética está sumamente abandonada y yo siempre eso venía ya cuestionando y decía que está luego al lado de un baño y dentro de muy poco, eh van a pasar esas oficinas a formar o el baño va a ser usada como esa oficina porque está en el tercer piso. Sinceramente, esa oficina está sumamente abandonada y entre ayer y hoy, como venía confirmando, eh esa oficina se quedó sin presupuesto, eh sin pintarse, sin O sea, absoluta eh te estoy hablando de una de Ninguno de los ministros se hace responsable de esa oficina de ética, porque no les conviene, porque que no les importa, porque no sé, en su momento los otros ministros que eran muy cuestionables y que salió muy cuestionado incluso del Poder Judicial, que es el doctor Fuertes, eh siempre por lo menos trataban de ubicarle a gente eh respetada como director de ese código de ética, perdón, de esa oficina de ética y de ese tribunal de ética que en su momento incluso le sancionó a dos ministros de la Corte Suprema de Justicia.
“Hay un chiste de Quino, Quino es el dibujante de Mafalda, Sí. Hay un chiste de Quino donde él en su faceta de dibujante presenta una plaza que está llena de monumentos que hacen alusión a la justicia, a la libertad, a los valores en general, que es una plaza sumamente descuidada, sucia, con basureros llenos, con papeles volando, con flores, secas, no regadas, etcétera. Y al lado hay una plaza impecable en la que el monumento es un enorme hombre con un mazo y un garrote gigantesco. Veo un poco que hay algo de eso en esto. Eh, por supuesto que nosotros tenemos detrás de la ética una posición subjetiva en el sentido de que cada uno cultiva de alguna manera su actuación moral en un sentido o en otro”.
“Pero acá estamos hablando de unas disposiciones normativas que la propia Corte viene imponiendo y de hecho dentro de la cual se venían sancionando los anteriores tribunales de Amparo Paciello para abajo y otros integrantes, hoy creo que ya no funcionan; de 1200 o 1300 jueces que tiene el sistema, si se habrá sancionado cinco o 10; debería ser un número relevante no más que eso. Entonces, honestamente no tiene el impacto que debería tener la ética hoy en la actuación pública de nuestros magistrados en general. Sin embargo, no debería ser un tema menor porque es justamente esa independencia, esa confianza, esa confianza en las instituciones una de las principales patas cojas que todavía el país debe construir, se debe construir, se debe fortalecer porque es, digamos, el aspecto más criticado en el funcionamiento en general de la República”.
“O sea, nosotros tenemos hoy famosos grado de inversión, pero están muy desapuntalados por los problemas que tienen el Ministerio Público y el Poder Judicial, por los problemas de seguridad jurídica que tenemos, por cómo se están concediendo medidas cautelares, por los problemas de morosidad, por los problemas de corrupción, o sea, hay un montón de opciones que podrían hoy constituir un abanico que explican que una de las principales patas cojas es el Poder Judicial. Entonces, si nosotros tenemos hoy una Corte que hace realmente un esfuerzo en introducir esto, si se quieren, posiciones, declaraciones, plenarias, informes de gestión, posiciones públicas y que explican que el esfuerzo va para ese lado, no se entiende, digamos, como como una reunión de este tipo puede hacerse, debería ser a la inversa, O sea, la el presidente de la República, si es que realmente está preocupado, es quien tiene que venir a la corte, no hay jerarquías entre poderes del Estado y segundo, no tiene por qué estar presente ahí el presidente del Partido de Colorado. Pero en el fondo, por aquello de que en este país todo el mundo sabe dónde reside realmente el poder, es natural que esté, entonces, creo yo que es prudente que la Corte en algún momento dado se tome el tiempo de evaluar el impacto de una reunión como la que ocurrió y por supuesto que tenga algún tipo de posicionamiento o explicación pública que le arroje luz a cualquier tipo de conjetura que es razonable que surja después de esto. Entonces, yo coincido, como te decía al comienzo, con la preocupación porque construir confianza cuesta muchísimo y destruirla, así como estás viendo, no cuesta absolutamente nada. Entonces, veremos qué hace la corte, verá cómo reacciona con este tema. Claro, y tenemos que estar atentos siempre porque a veces nos pasa desapercibido”.
El Observador



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