Un claro triunfo en el que jugó un papel fundamental el delantero Mohamed Salah, que tras perderse el pasado Mundial de Qatar no estaba dispuesto a que los 'faraones' volvieran a quedarse fuera de la gran fiesta del futbol mundial.

Tal y como dejó claro el delantero del Liverpool a los catorce minutos al convertir, con su habitual contundencia, un buen pase en profundidad de Trezeguet en el 0-2, que dejó sentenciada la contienda apenas al comienzo.

Una circunstancia que no aplacó la voracidad de Salah que redondeó la victoria del conjunto egipcio a los 84 minutos al resolver con un magnifico toque de primeras (0-3) un pase en largo de Marwen Ateya.

Tres tantos que sirvieron para que Egipto contabilice el próximo verano su cuarta presencia en una fase final de la Copa del Mundo, tras participar en los Mundiales de Italia 1934 y 1990 y Rusia 2018, en la que los 'faraones' no lograron pasar de la fase de grupos.