El obispo de la Diócesis de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, afirmó que Paraguay necesita "sembrar paz" para recuperar los valores morales, éticos y patrióticos que, según señaló, se han ido debilitando en la sociedad.

Durante la misa de las 07:00 de este domingo en la Basílica de Caacupé, el religioso basó su homilía en la parábola del sembrador y recordó que Dios no entrega resultados terminados, sino semillas que deben ser cultivadas con compromiso, perseverancia y fe.

Valenzuela instó a dejar de lado el odio, las ofensas, la división y el egoísmo, y llamó a construir una sociedad donde prevalezcan el respeto mutuo, la solidaridad y el amor al prójimo. Señaló que el cambio social comienza con las acciones y palabras de cada persona.

"Una respuesta amable calma el enojo, pero la palabra hiriente hace subir la ira", recordó al citar el libro de los Proverbios, al tiempo de remarcar la importancia de cuidar la forma en que los ciudadanos se relacionan entre sí.

Durante su reflexión, el obispo explicó que Jesús utilizaba parábolas relacionadas con elementos cotidianos, como sembradíos, caminos y viñas, para transmitir sus enseñanzas. En ese sentido, señaló que las semillas representan las oportunidades que cada persona recibe y que depende de cada uno hacerlas crecer.

También habló sobre los distintos tipos de personas frente a la Palabra de Dios. Mencionó a quienes viven dominados por el dinero, el poder o el éxito; a aquellos absorbidos por las preocupaciones diarias; y a quienes logran acoger el mensaje espiritual y transformarlo en acciones concretas de ayuda y solidaridad.

El religioso destacó que un verdadero sembrador de paz es aquel que acompaña a los más necesitados, ayuda a los enfermos y actúa con generosidad hacia los demás.

Asimismo, exhortó a padres de familia, docentes, sacerdotes, autoridades y ciudadanos a mantener la esperanza pese a las dificultades. "A cada uno le toca mejorar la calidad del surco hasta que el mundo se llene de valores", expresó.

En el marco del Año Jubilar Franciscano, Valenzuela recordó el ejemplo de San Francisco de Asís, destacando su labor en favor de la paz, el servicio a los más vulnerables y su forma de anunciar el Evangelio mediante sus acciones.

Finalmente, pidió a los paraguayos convertirse en "sembradores de bondad" y trabajar para que el país vuelva a fortalecerse en valores como el respeto, la solidaridad y la convivencia pacífica.